Ciencias humanas, Historia y Patrimonio documental, Archivística,Gestión documental y Ciencias y Técnicas Historiográficas y Documentales, Prevención de Riesgos Laborales.
La palabre diploma, proviene etimológicamente del griego diplos que quiere decir plegado en dos.
El término se sustantiviza en latín en época romana y se va a aplicar, en época Republicana, a los dípticos de las tablillas enceradas.
Será durante el Bajo Imperio cuando el término se use para designar documentos emanados del emperaodor o del senado. Estos documentos serían cartas de ciudadanía romana, diplomas que certifiquen honestas misiones, permisos y licencias, cartas de licencia a soldados, salvoconductos.
El soporte podía se variado, bronce, cera, madera y papiro e iban plegados y suelen ser documentos personales e intransferibles.
En la medievalidad la palabra diploma se hace sinónimo de salvoconducto ciertas franquicias para los viajeros; y será en el Renacimiento cuando se resucite el término como sinónimo de documento solemne, con independencia de que esté o no plegado en dos.
El término pasa a los juristas e investigadores de los siglos XVI y XVII, y es consagrado por Jean de Mabillon.
Hoy podemos definirlo como acta que se caracteriza por su forma más o menos solemne, emanada de una Cancillería soberana y que lleva signos de validación, tales como sellos grandes y monogramas.