Ciencias humanas, Historia y Patrimonio documental, Archivística,Gestión documental y Ciencias y Técnicas Historiográficas y Documentales, Prevención de Riesgos Laborales.
Contra la preocupación hay que llevar la atención sobre la respiración. Sobre la respiración abdominal, que por sí misma, tiene capacidad para producir cambios cerebrales. Por ejemplo, favoreciendo la secreción de serotonina y endorfina; y mejorando la sintonía de los ritmos cerebrales entre ambos hemisferios.
Se puede cambiar la mente a través del cuerpo. Se trata de extraer el foco de atención de los pensamientos negativos que nos están alterando, desanimando, preocupando; y que están haciendo que partan de un punto inadecuado nuestras propias decisiones. La respiración tiene la facultad de serenar el estado mental.
No hay que ser excesivamente razonables porque siempre justificaremos nuestra tristeza, mal humos, preocupación, desánimo, estrés. Cuando nos basamos en cómo queremos vivir, prescindiendo por ejemplo de la tristeza, aparece otra línea de pensamiento en donde es más importante el qué y el por qué, que el cómo. De esta forma, lo que el corazón quiere sentir, la mente termina mostrándoselo.
Cuando el cerebro da significado a algo, lo vivimos como realidad absoluta. Pero no estamos siendo conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.
Palabras clave: Mente, Cuerpo, Sentimientos, Problemas, Respiración, Realidad.