Ciencias humanas, Historia y Patrimonio documental, Archivística,Gestión documental y Ciencias y Técnicas Historiográficas y Documentales, Prevención de Riesgos Laborales.
El vicario, según esgrimía, obligado por su ministerio pastoral y los cánones de Trento a practicar la Visita Pastoral en todos los pueblos bajo su jurisdicción; y viendo la imposibilidad de hacer la inspección personalmente, dada su abanzada edad y estado de salud, atendiendo a las cualidades de su sobrino, Figueroa; resuelve nombrarle visitador en todo el territorio y delegar en él toda autoridad ordinaria para que actúe sin limitación alguna.
Vemos como el vicario, -que no posee facultad para delegar ni para conceder dimisorias-, se ha conducido como un obispo.
A D. Manuel Antonio se concederán todos los honores que competen a su comisión, y todos habrán de reconocerle como visitador y obedecerán sus mandatos como si emanaran del mismo vicario general.
Se despachan comunicados al concejo, justicia y regimiento de la villa; al clero parroquial y al marqués, patrono general de las iglesias de la Vicaría, en la persona del contador de su hacienda.
La Visita comienza en Estepa el 23 de junio de 1776.
Veremos ahora cómo discurren los hechos de una pretendida Visita Pastoral, que por efectuarse en territorio vere nullius bajo el patronato del Marqués de Estepa, y a falta de permisos especiales, habría de haberse limitado a ser Visita Económica, dejando toda la parte espiritual en manos del marqués, que posee su jurisdicción delegada de la regia, y que incluso tiene la facultad para solicitar Visita Apostólica al Papa, obispo en estos territorios exentos, y a éste corresponde la decisión de aceptar o no.
Para dar solemnidad y publicidad la Visita se anuncia con repique de campanas. Y, siendo algo más de las ocho de la mañana, Vejarano y Fonseca, vicario, acompañado de Manuel Antonio de Figueroa, visitador, -en su coche- pasa a la Parroquia de Santa María donde le esperaban el notario mayor y demás dependientes de su Audiencia, con el fiscal y el alguacil de vara.
Es recibido en la puerta de la iglesia por el cura propio revestido de capa pluvial y por todo el clero, con sobrepellices. Todo con la mayor solemnidad, entonando cantos, responsorios y oraciones.
María del Carmen Calderón Berrocal. Ponencia Marco II Jornadas Historia de Estepa, Excmo. Ayuntamiento de Estepa, Marzo 1996. Presentación del trabajo “La Visita Pastoral en el territorio vere nullius de la Vicaría de Estepa”. Actas II Jornadas de Historia de Estepa, y realización del Inventario de la Vicaría General de Estepa.